Matrimonio descafeinado – 1era Taza

Casarse es lo más desafiante y vitalizador que existe, y no por la pomposidad de la boda sino por la persona que uno elige estar…
Pero hay casos y casos, y esto ya parece un expediente desclasificado.


“¿Cuántos años de casado tienes?”, fue la primera pregunta que se me ocurrió a Job, no sabía si era un joven muy acabado en apariencia o un señor de edad que aparentaba levemente unos años menos…
Pero más fue por su rostro, no había sonrisas ni un buen humor solo algunos gestos de alegría pero así siempre estaba serio…
“Tengo 11 años de casado” me menciono ni como afirmación sino como una información complementario a modo de apéndice de un currículum vitae…
“Huauauauuuu once años, casi la edad de mi hijo mayor… Tantos años! Y como te va Job en el matrimonio” asombrado que fueran tantos años, aunque en la realidad tiene tres años más que mi matrimonio, pero no sé si estaba mal del estómago o era que estaba incómodo con su trabajo o algo andaba mal… Esas caras ya se me hacen conocidas de tanto preguntar, investigar por no decir que uno chismosea algunas vidas…
Le pregunte si tenía hijos, y sólo me menciono que tenía algunas aves y tres perros criollos… Pero se confesó, y me dijo que si quería hijos y se casó previa coordinación con Laura, su esposa, de que a los dos años tendrían hijos… Pasaron cuatro años y Laura le dijo que los niños no eran de su agrado. Pero Job siguió con Laura por amor a ella misma.
“Estoy un poco preocupado porque tengo que pagar una cuota de mi casa, y en mi trabajo no me va tan bien que digamos” me comentaba un poco confundido con tantas deudas.
Estábamos en una cafetería, tomando café peruano, unos granos que se cosechaban en la selva peruano, tenía buen sabor, buen olor y buena textura…
“Deudas siempre hay, pero hay que aprovechar tomar un buen café, y este si que es un buen café…” Le decía no tanto para animarlo, sino porque realmente el café está buenazo.
Al final me enteré que tenía tres departamentos, dos autos y una camioneta 4×4… Y preocupado por no pagar una cuota y sin hijos, y la cosa se complicaba más saber que también Laura trabajaba y ganaba bien.
A veces no entiendo, tantas propiedades y títulos académicos para vivir cansados y preocupados… Una cosa es progresar y otra es ser avaro.
Tengo mil deudas, pero disfrute de mi café, porque la responsabilidad no se ignora pero tampoco se puede desaprovechar los buenos momentos que la vida y muchos menos que un café…
Fui a Colombia, y tome varios tipos de café, y un día en Villavicencio me fui a un rincón que vendían buen café, era un bonito restaurante, toda la temática era campestre pero no rústico sino de buen acabado, esa madera de la mesa tenía un excelente acabado y un buen barniz… Al final el café estaba tan bueno que me atreví a preguntar de qué parte de Colombia era….
“Es de la selva peruana estimado Señor” me dijo.
“De la selva peruano???!!!” Le recalque
“Si señor!” Con el tipo acento cantado al final de la frase.
Me mate de la risa, solté carcajadas y media… Un peruano viaja a Colombia a tomar un buen café que es peruano! Cosas de la vida.
Uno tenía dinero y se lamentaba por pagar algunas cuotas de su departamanto, otro tenía más deudas pero disfrutaba del buen café…

Continuara

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Acerca de Eleuteros

Gracias Totales.

Publicado el enero 25, 2017 en Amor Conyugal, Biog. Christian Torres, Consejos Familiares, Conyugues, Crisis Conyugal, Cuentos - Eleuteros, Felicidad, Reflexiones Eleuteros, Vida Familiar y etiquetado en , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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