Mis días en el Seminario Evangélico de Lima (SEL) – Parte III

En el año 2001 ingrese al Seminario Evangélico de Lima. Hasta ahora lo recuerdo, era el único joven de esa edad en aquella época, la mayoría era mayor de 25 años. Después he estudiado otras carreras universitarias, y puedo decir que la exigencia académica es muy fuerte mas la formación no sólo como teólogo sino también en lo personal confirmó mi vocación y dejo en mí el legado Selino: Un espíritu reflexivo e investigador que se construye en una fe Cristocéntrica.

Mis Devocionales en mi Seminario Evangélico de Lima (SEL):

En muchas profesiones se usa la experiencia como también la memoria en general, y muchos profesionales utilizan en particular algunas partes u órganos del cuerpo.

Si los mecánicos trabajan por medio de sus ojos y sus manos; los médicos igual; el chef por sus ojos, manos y paladar; el traductor por su oído y boca; el piloto por sus extremidades y mirada; el Teólogo utiliza su mirada (lee harto, mas que comentarios uno debe leer mas la Escritura), su oído (escucha a mucha gente y más a otros teólogos o pastores, como también la Biblia) y su boca (no es un hablantín ni un comentador de su vida personal sino un Expositor de la Escritura).

El leer, el escuchar y el hablar no es solamente cuestión de la dedicación de unas horas en la oficina; el Teólogo Selino vive la teología en su más alto grado, en todo sitio, sea en la iglesia, sociedad, hogar, etc.; esto la hace una profesión muy distinta a otras, que es el acto realizado en el interior de cada Selino como un medio para comunicarse con Dios, y que tal actitud es la que mantiene viva su teología, nuestra relación diaria con Dios es lo que hace al Teólogo Selino diferente a muchos, no niego que otros seminarios también lo hagan, mas en el Sel evidencie que tal peculiaridad la hace distinguida y distinta.

La devoción a Dios te hace devoto sin quererlo, ya que tal término tiene connotaciones muy litúrgicas-cúlticas, por ello, una gran mayoría de evangélicos/protestantes no utilizan tal término; no utilizamos el sustantivo (devoto) pero el verbo (devoción) lo hacemos parte de nuestra vida, y tal acción es conocido como “devocional”. Nuestra dedicación de tiempo exclusivamente para Dios es conocida como realizar un devocional. Una cosa es orar antes de comer o leer la Biblia en el auto camino al trabajo, y otra cosa es leer la Escritura no como pasatiempo ni para ganar tiempo, que no es nada malo, para escudriñarla y orar a nuestro Dios en nuestro aposento.

Los profesores del Sel dejan muchas lecturas, me acuerdo que en el Segundo Año un profesor nos dejó en un mes unos 3 libros, cada libro por el volumen de páginas parecía una Biblia Reina Valera de 1909… es una hipérbole…

“Profesor con esta tarea ya ni habrá tiempo de leer la Biblia, ahora mis prédicas serán de los temas que leeré de esos Tomos” decía un estudiante un poco fastidiado, a lo que el profesor replicó “aquí ustedes se están preparando para ser buenos teólogos, pero de que vale ser buenos teólogos por el fin mismo cuando la teología es un medio para conocer y acercarse más a Dios. No les puedes dar comida calentada a tus hijos ni mucho menos comida de días anteriores, tu responsabilidad como padre de familia y como padre espiritual de la grey es darles alimentos frescos a tus hijos. Por nada del mundo puedes cambiar tu dialogo con el Padre Celestial por un comentario de hace años que hablan de Dios. Como predicadores debemos saber que una cosa es hablar con Dios y otra hablar de Dios, tu nunca podrás hablar de Dios si primero no hablas con Él, si sólo lees lo que los demás hablan de Dios la muerte de Cristo es en vano y aun tienes la cortina cerrada del templo y necesitas intermediarios, cuando hermano… Cristo te ha hecho libre. Si están aquí no es para darles información sino brindarles la Formación que merecen, que ante la adversidad ustedes deben buscar al Señor”. Esta exhortación es cierta, ante la adversidad uno debe buscar al Señor, ante las muchas lecturas uno nunca debe dejar de leer la Escritura.

Mi Seminario Evangélico de Lima (No lo endioso ni muchos menos idolatro, pero si respeto y estimo mucho) no es un seminario mas, en toda mi vida he tenido la oportunidad de conocer cientos tipos de mallas curriculares como también a cientos de Directores de muchos Seminarios de Teología, Institutos de Teología o Centros Teológicos.

Debo decir que el SEL no es único, mas esta en ese circulo de Seminarios Teológicos de una Calidad Académica muy Alta que está entrelazada con la Fe Histórica Cristiana y Protestante. Aquí yo no acumule conocimiento de cómo ser líder, si lleve algunos cursos de tal tópico; el fin de los estudios no es que seas un doctor de la Jesulogía Liberal sino un devoto del Jesús Histórico que es el mismo Cristo de la fe, y que no hay dos personas ni una mezcla de un hombre con un mito. Me enseñaron y lo comprobé que la Didache de Jesucristo tiene un eco fidedigno en el Kerigma Apostólico. Aquí me enseñaron que mi fe tiene fundamento, que es bueno estudiar la Escritura en sus idiomas originales y que uno debe estar preparado a enfrentarse con aquellos teólogos que dominan idiomas bíblicos y que fomentan un ateismo y que su cristianismo de tales teólogos liberales al final se resume en una comunidad muy romántica y espiritualoide para hacer ‘sentir’ bien a las personas. La Teología debe cuidarse de esas tendencias naturalistas, de la interpretación alegórica, de esa explicación evolutivamente razonable de los actos sobrenaturales.

El SEL no sólo me informó sino que me formó. No sólo me hizo un teólogo más sino me formo para vivir como un discípulo de Jesucristo. Tal Formación ayuda a fortalecer mi relación con el Señor Jesús y madurar la enseñanza de mi Clan.

Mi abuelo paterno, Dionicio Torres Francia, fue misionero y pastor Evangélico Pentecostal, siendo nieto e hijo de pastores evangélicos por la línea paterna, y por la línea materna vivían tan igual la fe pero de distinta manera. Recuerdo que mi abuelo materno, Cesar Augusto Ruiz Chávez, cuando falleció un tío hizo recordar su deseo después de muerto, que no viniera ningún cura a rezarlo ni oficiar ningún tipo de rito. Uno misionero y pastor pentecostal de Ica y otro un granjero muy devoto y muy sabio Cajamarquino; el primero con una enérgica prédica de la necesidad de confiar en Cristo, el segundo con una mansedumbre única superada sólo por Cristo y Moisés (A mi parecer), ambos marcaron mi vida.

Tenía buenas bases y ahora necesitaba edificar, el Seminario Evangélico de Lima no me ayudó a construir un castillo amurallado sino construir una Villa de muy buenas bases y que sea accesible creando fuertes y sólidos puentes. Y de tales puentes quiero comentarles.

Las enseñanzas del Profesor Donald Smith se quedaron hasta ahora en mi corazón y en mi razón del por qué se debe rechazar y menospreciar la Teoría de las Fuentes, de confrontar siempre los anunciados de Welhhausen-Graff. También recuerdo al Profesor Miguel Guimet, un defensor del literalismo del Libro Veterotestamentario Génesis, que no es un poema sino un relato histórico, que el capitulo 1 del Génesis no es una novela sino un hecho. Varias veces mi memoria me sugiere y me acuerda la voz del Profesor Presbiteriano Danny Castañeda, de aquella pasión mostrada en su enseñanza, muchas veces parecían sermones pentecostales sobre la Defensa de la Historicidad de los Libros Apostólicos y su enérgica apología contra la Desmitologización Bultmaniana. Y como no mencionar las clases de mis Estimados Profesores Omerly y Otto Sánchez, su apología del Diluvio Universal (Génesis Cap. 6) era Científica: Exegética, Arqueológica, Paleontológica y Biológica. Esta enseñanza fue un soporte para mi confianza en mi Jesucristo Incomparable. Fueron Puentes no para negar doctrinas de la sociedad sino para buscar un Refugio a los que quisieran estar en esta Villa, tales enseñanzas fueron puentes de cómo ingresar a un mundo caótico sin caer en el caos, de cómo ir a la oscuridad sin dejar de ser luz.

¿De qué vale confiar en la historicidad de los profetas del Antiguo Testamento o de los Apóstoles cuando uno cree que los libros que son fundamento de toda la Escritura como es el Génesis es una colección de mitos? De qué vale construir puentes si la Villa no tiene buenos cimientos. De qué vale hacer azoteas o terrazas si las columnas están hechas de barro. De qué vale hacer devocionales cuando uno no conoce a su creador que es el fin y objeto único de su devoción. De qué vale comprar las llantas de un auto cuando el motor esta fundido. De qué vale ser un buen chef cuándo estas cocinando en una olla oxidada.

Vale decir, en la mayoría de estudiantes, lo que motiva a esta relación con Dios es que en el Seminario no te alejas de tu llamado pastoral sino que cada vez más uno es encaminado, confirma el Llamado de uno!. Puedo decir que todos los años que estudie en mi Seminario no fueron para apagar el don de Dios en mi vida sino que lo encendió más.

Si fue un ‘cementerio’, creo que si lo fue, hizo matar muchas cosas en mi vida que eran un estorbo en mi crecimiento integral, muchas clases fomentaban no fueron negación de unas cosas externas sino abnegación, una negación conmigo mismo. Para que se encienda el fuego del amor de Dios en nuestras vidas tenemos que apagar algunas velas que invocan a prácticas o pensamientos de estereotipos o paradigmas no gratos.

En muchos sitios se enseña Teología, y en muchos sitios uno aprende, lo que hace distinto al SEL es que su nivel académico es realmente genial, su acreditación es una de las mejores de la región (Latinoamérica) y esto no se opone a la fe. Lo opuesto a la razón no es la fe sino la superstición, en el Sel no forma gente supersticiosa sino promueven la fe, pero no una fe ciega sino muy reflexiva y a la vez muy operativa.

Menciono esto porque hay muchos seminarios que son muy intelectuales y optan por cuestionar y rechazar las verdades absolutas, y la ley de la relatividad la aplican a la teología relativizándola, haciendo de tal ley un absoluto. Cuántos seminarios en Lima que dicen ser herederos de la Reforma Protestante por sus nombres de las iglesias tradicionales echan abajo muchas verdades haciendo de la Biblia un mero cuento o una simple colección de fabulas. En mi Seminario Evangélico de Lima sucede todo lo contrario, la Fe se nutre del conocimiento Teológico y éste conocimiento teológico se nutre de la Fidelidad en/a Dios.

Recuerdo que todos los días de clase se realizaban antes del refrigerio un breve devocional en la capilla, un pequeño mensaje reflexivo y desafiante. Todos los días habían devocionales, un breve acto de devoción como comunidad Selina. Estudiábamos de Martes a Viernes, el día Lunes era un descanso por las actividades en la iglesia los fines de semana.

¿Cómo puedo olvidarme de los apasionantes sermones del Ps. Danny Castañeda?, tales énfasis homiléticos, cuyos decibeles tan altos se dejaba escuchar hasta la Facultad Orlando Costas, pero que primero llegaban a ser asimilados por mi corazón  Sus muchos mensajes fueron consuelos a mi corazón no agobiado pero a veces incomprendido, no enfurecido pero si indignado ante tanta maldad.

Me recuerdo también de los sermones desafiantes del Ps. Miguel Guimet, y de aquella controversia cuando dijo que la Biblia Internacional no es una Traducción de la Biblia sino una interpretación,  es decir, es un cuasi-comentario bíblico. Tales afirmaciones removieron muchas convicciones de traducción de no pocos estudiantes que eran pastores. Su modo de explicar la teología confirmada con datos científicos, de una metodología muy consistente en sus argumentos hacia que sus clases no sean una clase más durante el día. Recuerdo que cuando a él le correspondía dar el sermón en la capilla asistían sus familiares y le escuchaban con mucha atención.

Nuestro Capellán, el Ps. Lucas Grandez, cuando alguien venia un poco triste al Seminario su mano en el hombro del estudiante era una característica de su corazón pastoral, la ternura emanada lo hace un buen consejero. Su mejor ayuda no era fomentar que te hagas más fuerte sino que extiendas puentes para la sociabilidad no con un Alter Ego solamente sino con Dios.  Su frase “Qué cosas, no?” era inigualable; en el salón al verte un poco desanimado te decía acercándote a tu asiento “Cuéntame…” y se acercaba a unos 10 cm de tu rostro con su mirada fija tomándote mucha atención.

En el tercer ciclo, en el primer semestre del año 2002, los días miércoles en vez de tener devocionales en la Capilla cada profesor tenía un grupo de estudiantes y con ellos hacia un devocional en cualquier ambiente del Sel, algunos lo hacían en la cancha deportiva, otros en la losa de fulbito, o en el comedor, etc. Esto ocasiono que tengamos confianza con el profesor del grupo.

A mi me tocó dar los sermones en la capilla en tres oportunidades, fue un privilegio ya que a algunos nunca les toco dar un sermón. No diré que fueron los mejores sermones de mi vida, pero si un buen tiempo el compartir mas que mi experiencia la Palabra del Señor.

El legado de mi Clan, la experiencia pentecostal no es sólo es superficial sino estructural, y que ayuda en el avivamiento eclesial, y que va de la mano con lo académico. En mi seminario comencé a leer las historias del movimiento pentecostal, un movimiento que evidenciaba una relación ortodoxa y bíblica y por ende real, genuino y muy entusiasmado; los primeros pentecostales no fueron personas ignorantes sino personas muy inteligentes, cultas y cuasi-genios. Es decir, el que uno tenga una fe muy expresiva, real y a veces explosiva en el sentido, y apunta, al avivamiento en buscar una experiencia bíblica y real con Cristo no significa que tienes que ser un iletrado, ignorante y anti-ortodoxo.

La cancha deportiva fue muchas veces mi lugar para encontrarme con el Señor. En la Salida me quedaba algunas horas en la Biblioteca, muchas veces me quedaba hasta la noche y logre conocer a muchos hermanos del programa Seladis, un diplomado de teología nocturno. Después de salir de la Biblioteca, muchas veces, me iba a la Cancha Deportiva. Camine varias veces por las noches por aquel gras, donde de día se luchaba para meter un gol en el juego de futbol y en las noches me rendía al Señor dialogando con él. En esa cancha se dejó mucho sudor de los que jugaban y algunas noches deje mis lágrimas conversando con mi Dios. Los devocionales no solamente te ayudan emocionalmente sino apunta a una Formación integral de la mano con Dios, no es un escapismo ni mucho menos una muleta emocional, es una expresión de la fe genuina.

Cuando tuve una operación de riesgo a la columna, recuerdo que fui un ciclo (4 meses) con la herida abierta, porque se abrió a los pocos días de retirarme los puntos, y así estuve seis meses. Fui a estudiar a mi Seminario fajado media espalda como medio-momia y no podía sentarme, las clases las escuchaba parado, comía parado, leía parado. Para ir a la Capilla y subir esas nueves gradas, durante ese tiempo fueron unas odiseas, ni podía levantar un pie, pero lo hacia no por mejorar mi nota, ya que tal actividad no sumaba ni quitaba puntos en tu rendimiento académico, iba a escuchar la Palabra porque sabia que ahí daban y dan pastos frescos, un mensaje sano para mi vida. Valía el sacrificio, muchas veces salía de la Capilla y al bajar de nuevo la escalera con unos dolores que ya estaba acostumbrado pero que debilitaban mi cuerpo, pero yo salía fortalecido en mi Señor.

En mi Clan hay un dicho muy cierto “Si tu te caes en un lado te tienes que levantar donde te caíste”. Yo muy justificado podía dejar de estudiar, pero tal frase fue un eco en mis memorias para luchar ante una adversidad física. Y otra frase también que era mencionada era “Dios no aplasta sino que es un Dios de oportunidades”, y si Dios da una prueba juntamente con la salida, quién soy yo para salir de la prueba si él me asegura su respaldo. Acabe ese Ciclo por la mano de Dios y el amor de mi Madre, María Jesús Ruiz Soller de Torres, su cuidado y paciencia alegraban mi vida, nunca olvidaré que ella estuvo ahí cuidando como un bebe, porque ni podía bañarme ni ponerme un pantalón por si solo.

En el Seminario tenia personas que me alentaban a seguir adelante también, y me hacían “barrita” cuando llegaba a Clases y recuerdo muchas veces en aquel invierno que estudie fajado y parado, las puertas la tenían cerradas por el viento, y cuando llegaba me abrían la puerta, ese detalle nunca olvidare de la Hermana, y secretaria del Sel, Delia Bazán. Y ello es un reflejo del amor que uno tiene a Dios no se expresa solamente en intelectualidad y mucho dogma, si no hay amor de nada sirvió lo primero, y los profesores son un ejemplo de tal nivel, no sólo intelectual sino en expresar el fruto de amabilidad y amor en sus vidas como consecuencia de una relación con Jesús.

Así cada vez, entendía que mi Seminario era un lugar donde no solamente aprendía más sobre la Biblia, sino que era a la vez un altar donde podía tener un contacto con el Dios de la Biblia.

Xtian Torres

  – Eleuteros

 

 

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Gracias Totales.

Publicado el octubre 14, 2013 en Apologia - Creacionismo, Apologia - Teismo, Biog. Christian Torres, Consejos Educativos, Consejos Familiares, Devocionales, Espiritualidad, Experiencias Eleuteros, Fe, Madres, Operaciones / Procedimientos, Oracion, Padres, Peru, Profesores / Maestros, Reflexiones Eleuteros, SEL-Perú, Vida Familiar, Voluntad y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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