Una reflexión de la psiquiatria moderna y de su fundador

La psiquiatría está en confusión.- Psiquiatras inminentes se han desilusionando. En 1955, la Asociación Psiquiatrita Americana celebró un simposio sobre “Progresos en Psiquiatría”. Aquí tenemos el tipo de afirmaciones que apareció en los informes publicados: “La psicoterapia está en la actualidad en un estado de confusión de manera casi exacta a como lo estaba hace 200 años”.

Los pacientes, incapaces de recuperarse después de años de análisis y de un gasto de miles de dólares, se han estado tambien preguntando acerca de las pretensiones de la psiquiatría. Algunos, al empeorar, han empezado a sospechar que muchos de sus problemas son iatrogénicos (esto es, inducidos por el mismo tratamiento).

No parecen haber dudas, entonces, de que se deben hacer muchas reconsideraciones. Y los cristianos deberían estar en la vanguardia de aquellos dedicados a estas reconsideraciones.

La ética freudiana.- Freíd, tomando la guía de Charcot, bajo quien estudió en Francia, adoptó y popularizó los puntos de vista de las dificultades humanas bajo un modelo médico. Antes, las personas “mentalmente enfermas” eran consideradas como remolones y no como pacientes.

Este modelo ha sido diseminado de una manera tan fructuosa que la mayor parte de las personas en nuestra sociedad creen superficialmente que las causas profundas de las dificultades con la que se enfrentan los psiquiatras son enfermedades y dolencias

La extensión con que la ética freudiana ha penetrado en el pensamiento contemporáneo puede ser apreciada por medio de su influencia en el pensamiento acerca del crimen.

La idea de que la causa de los problemas personales es una enfermedad, vicia todas las nociones de responsabilidad humana. Ahí está el quid de la cuestión. La gente ya no se   considera responsable de sus malas acciones. Pretenden que sus problemas son alogénicos (causado por otros) en lugar de autogénicos (autocausados). En lugar de asumir la responsabilidad personal por su comportamiento, echan la culpa a la sociedad.

Los padres tienen miedo de que, si realmente los eventos en el pasado de uno pueden realmente provocar futuras dificultades psicológicas, podrían dañar las vidas de sus hijos por posibles choques traumáticos experimentados en la aplicación de métodos disciplinarios. Así, las instrucciones escritúrales de Proverbios acerca del castigo físico han sido generalmente abandonadas.

Hay otrotas que se deriva del modelo medico. Las enfermedades son a menudo misteriosas, especialmente para el lego. La enfermedad es algo que viene de afuera, y las enfermedades graves deben ser curadas desde afuera, por otro, por el experto. La persona enferma se siente impotente, y por ello se dirige al médico. El medico, de manera análoga a la enfermedad que ha invadido al paciente, resuelve el problema desde afuera. Así vemos otra vez que la impotencia, desesperanza e irresponsabilidad personales son los resultados naturales del modelo médico.

 

 

La revolución en la psicología.- Hay un número creciente de individuos jóvenes y vigorosos que han empezado a desafiar las tradicionales ideas freudianas y rogerianas. Algunos de los hombres de este movimiento son

Steve Pratt, William Glasser, G.L. Harrington, William Mainord, Perry London y O. Hobart Mowrer. Este último es el decano no oficial del movimiento.

El Nuevo movimiento es diametralmente opuesto a la formulación irresponsable freudiana. Los que abogan por la revolución apremian con este asunto: ¿Debemos hablar aún del id reprimido? La respuesta que dan es: No. En lugar de ello, dicen, es ya hora de hablar de un superego (conciencia) suprimido. Continúan diciendo: ¿Debemos tratar de eliminar los sentimientos de culpabilidad (falsa culpabilidad)? Nunca; en lugar de ello debemos reconocer la culpabilidad como real y tratar directamente con ella. La culpabilidad psicológica es el temor de ser descubierto. Es el reconocimiento de que uno ha violado sus normas. Es el dolor de haber actuado como uno sabe que no hubiera debido hacerlo. Dicen que el término “enfermedad mental” debe ser sustituido por otras palabras que indiquen un comportamiento irresponsable. Naturalmente, los revolucionarios rehúsan ponerse del lado de los deseos, y procuran por todos los medios ponerse del lado de los deberes.

Freud, un enemigo, no un amigo.- Para él el cristianismo era una ilusión que tenía que ser disipada. Como todas las otras religiones, era una señal de neurosis. La religión, enseñaba él, nacía del temor del gran universo sin riendas que rodeaba al hombre primitivo. Al principio no había tal cosa como escrúpulos morales. Pero debido a que cada hombre quería seguir sus propias deseos (instintos), chocaba con otros que intentaban hacer lo mismo. A fin de sobrevivir, los hombres vieron que era necesario vivir y trabajar juntos. Así, la moralidad fue el resultado del crecimiento de la sociedad, que podía existir solamente adoptando códigos de conducta. Como desarrollo de ello se llegó a decir que el código estaba promulgado por un dios (o dioses), elevando así de categoría al código moral. La religión pertenece a la infancia de la raza. El hombre tiene que salir de la infancia, y ello quiere decir que el hombre tiene que salir de la religión. Antes de adoptar estos principios freudianos, los cristianos deberían conocer estas presuposiciones freudianas básicas, que subyacen en todo lo que él escribió.

Nadie dice que Freud o sus creencias hayan provocado enfermedades en el paciente. Todo lo que se puede decir de Freud es que sus puntos de vista han alentado a las personas irresponsables a persistir y a expandir su irresponsabilidad.

Freud no ha hecho que la gente se haga irresponsable; pero ha facilitado una solución filosófica y pseudo científica a las personas irresponsables, a fin de que éstas la utilicen para justificar a sí mismas. Freud es una causa de los males de la sociedad moderna sólo como un factor de complicación, no como la causa básica de estos males. La causa esencial es el pecado.

 

Tomado del libro Capacitado para Orientar de Jay Adams.

 

¿Adónde nos lleva todo esto?.- La mayoría de los libros de orientación para ministros, incluso los conservadores, están escritos desde el punto de vista freudiano, apoyan sus teorías de la no-responsabilidad. Muchos maestros de escuela dominical y padres de familia se ven impotentes, temiendo disciplinar a sus estudiantes o hijos por si pudieran dañarles psicológicamente. En vez de aprovechas tales oportunidades para darles una buena orientación por medio del confrontación de las acciones que realizan, muchos lo hacen a los niños irresponsables dejando pasar sus malas acciones por miedo a causarles un daño mental.

¿Cuántas veces hemos echado la culpa a nuestro pasado y/o a nuestros antepasados de nuestros actos presentes, obviando nuestra responsabilidad?. ¿Cuántas veces dicen que una persona tiene “problemas mentales” en un juzgado sólo para bajarles los años en la cárcel haciendo que la justicia se corrompa y aumente la violencia, se llene los manicomios de gentes que evaden la ley?.

 

 

Publicado por el Boletin: Gaceta Festiva de la CCVA (29-04/2007)

Acerca de Abad Husita

Teologo, Educador. Clerigo. Sacerdote Religioso Husita. Vivi hace muchos siglos, mi antecesor fue Juan Hus... y la Estrella de la Reforma... despues vino nuestro celebre Calvino.

Publicado el septiembre 23, 2008 en Ateismo Psicologico, Critica Protestante, Cultura, Educacion, Etica, Filosofía, Historia, Opinion, Psicología, Psiquiatria, Reflexión, Religion, Voluntad y etiquetado en , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

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